En un mundo donde el envejecimiento de la población va en aumento, continúa la búsqueda de alternativas no farmacológicas para cuidar la salud del cerebro en las personas mayores. Una de ellas podría estar más cerca de lo que imaginamos: el arte. En efecto, las terapias basadas en hacer arte o también conocidas como “arteterapia” (que incluyen practicar música, escultura, danza, teatro, pintura, entre otras) emergen como estrategias prometedoras debido a su carácter accesible, seguro y potencialmente efectivo para estimular diversas funciones cognitivas, como la memoria, el lenguaje y la atención, entre otras más.
Un artículo de revisión reciente (2025), que incluyó un metaanálisis (es decir, un análisis conjunto de múltiples estudios), consideró 38 investigaciones realizadas en un total de 2,869 adultos mayores con el objetivo de evaluar el impacto de diversas terapias artísticas sobre la función cognitiva. Para ello, los estudios incluidos utilizaron y reportaron los resultados de pruebas cognitivas breves ampliamente empleadas en la práctica clínica, como la Mini-Mental State Examination (MMSE, por sus siglas en inglés), que evalúa de forma global la orientación en tiempo y espacio, la memoria (inmediata y diferida), la atención y el cálculo, el lenguaje y las habilidades visuoespaciales (como la copia de figuras). Asimismo, algunos de los estudios utilizaron en su lugar la prueba de Montreal Cognitive Assessment (MoCA, por sus siglas en inglés), la cual, además de valorar las funciones evaluadas por el MMSE, incluye el análisis de funciones cognitivas de mayor complejidad, como la planificación, el razonamiento y la abstracción.
Con la prueba de MMSE se observaron mejoras estadísticamente significativas en las intervenciones de terapia musical, terapia hortícola (jardinería y cultivo de plantas), terapia de dibujo y terapias artísticas creativas. Por otro lado, en la evaluación mediante MoCA las intervenciones que mostraron efectos positivos significativos fueron la terapia musical, la terapia de movimiento o danza, las terapias artísticas creativas, las artes visuales y la terapia ocupacional.
El metaanálisis reveló que la terapia de dibujo obtuvo la mejor puntuación en la mejora del MMSE, mientras que la musicoterapia mostró una efectividad superior en la mejora de las puntuaciones del MoCA.
Estos hallazgos sugieren que las intervenciones basadas en terapia artística ejercen un efecto favorable sobre la función cognitiva en adultos mayores, lo que apoya su implementación como estrategias no farmacológicas orientadas a su mantenimiento e incluso a su mejora.
Los autores también señalaron queno todas las formas de arte tienen el mismo efecto, ya que cada una estimula el cerebro de manera distinta. Por ejemplo, la música puede activar diversas áreas relacionadas con la memoria, la atención y las emociones, mientras que el dibujo favorece la coordinación de la visión con el movimiento (coordinación visomotora) y los movimientos motores finos (aquellos que son más pequeños y precisos). Además, los beneficios van más allá de lo cognitivo:
Participar en este tipo de actividades reduce el estrés, mejora el estado de ánimo y favorece la interacción social, factores clave para el bienestar en la vejez.
Referencia
Yue, W., Chen, Y., & Ma, X. (2025). Effects of different art therapy interventions on cognitive functions in older adults: A systematic review and network meta-analysis. Geriatric nursing (New York, N.Y.), 64, 103392. https://doi.org/10.1016/j.gerinurse.2025.103392
