La alfabetización digital en el adulto mayor: siete barreras que limitan su inclusión

La alfabetización digital se refiere a la capacidad de usar la tecnología para realizar distintas actividades de la vida diaria. No solo implica saber manejar dispositivos como tabletas, computadoras o teléfonos inteligentes, sino también poder buscar, encontrar, comprender y utilizar la información que se obtiene a través de ellos.

En un mundo cada vez más digital, muchos adultos mayores aún enfrentan dificultades para integrarse. Los cambios constantes —como actualizaciones, nuevas aplicaciones, plataformas y formas de pago en línea—, junto con el acceso limitado a internet (especialmente en localidades pequeñas o remotas) y el costo elevado de algunos dispositivos, pueden complicar su participación en este entorno.

Como resultado, los adultos mayores pueden tener más dificultades para:

  • Comunicarse con otras personas (incluyendo familia cercana, médicos y prestadores de otros servicios)
  • Mantenerse informados sobre lo que sucede a su alrededor
  • Realizar trámites en línea
  • Acceder a servicios importantes, como la banca digital o el pago de servicios básicos del hogar

Para comprender mejor esta situación,una investigación reciente (2026) analizó varios estudios realizados con personas de entre 50 y 88 años, con el objetivo de identificar las principales dificultades que reportan las personas mayores al desarrollar habilidades digitales. Se identificaron siete barreras importantes:

  1. Barreras de salud
    Los cambios fisiológicos asociados al envejecimiento (problemas de visión, memoria, fatiga o enfermedades crónicas) se asociaron con la dificultad de aprender y usar tecnologías, especialmente cuando requieren de mucha atención o manejo de información compleja.
  2. Redes de apoyo deficientes
    La falta de ayuda de familiares o redes de apoyo para aprender a utilizar las tecnologías de la información fue otra barrera relevante para el aprendizaje digital. Más aun, si había apoyo, experiencias negativas con las personas que lo ofrecían (como mostrar poca paciencia) se reportaron como otro impedimento.
  3. Dificultad de uso
    Otra barrera crítica para los adultos mayores de varios estudios analizados fue toparse con interfaces complejas de aplicaciones, letras pequeñas, múltiples pasos o constantes actualizaciones, puesto que les generan confusión, aumentan la carga mental y reducen la confianza en el uso de los dispositivos.
  4. Falta de conocimiento e información disponible
    Muchos adultos mayores reportaron no tener conocimiento de todas las tecnologías y dispositivos disponibles. También reportaron dificultades para evaluar la información en línea, especialmente en temas de salud.
  5. Barreras de percepción
    Estas incluyeron el miedo a fraudes, preocupaciones por privacidad, ansiedad, baja confianza en sí mismos, creencias de “ser demasiado mayores” para aprender, preferencia por los métodos tradicionales y temor a perder autonomía o contacto social por utilizar los medios digitales.  
  6. Falta de recursos
    Otra barrera reportada fue la limitación económica y de acceso (a internet o a dispositivos). También se reportó la falta de capacitación adaptada a sus necesidades, lo que les genera frustración y en última instancia, abandono.
  7. Poblaciones especiales
    Se reportaron desafíos adicionales en:
    • Personas con discapacidad visual: ya que tienen problemas de accesibilidad a la tecnología y falta de apoyo continuo.
    • Personas con enfermedades crónicas o cáncer: las fluctuaciones de salud que implican estas enfermedades crónicas se asociaron con mayor carga cognitiva para aprender o sostener el uso de los recursos digitales.
    • Diversidad cultural y lingüística: el dominio limitado del inglés y el desconocimiento de términos técnicos y relacionados con la salud se reportó como otra razón que restringe la comprensión de las plataformas digitales.
El apoyo paciente y sostenido por parte de personas que dominan el uso de medios digitales puede favorecer el uso de éstos en el adulto mayor. Foto tomada de pexels

A partir de este estudio, se puede entender que la alfabetización digital en las personas mayores no se trata solo de aprender a usar un celular o una computadora, en realidad, implica algo más amplio: ayudar a reducir desigualdades, adaptar la tecnología a sus necesidades y crear oportunidades de aprendizaje que les sean accesibles, útiles y fáciles de mantener en el tiempo.

Es decir, no basta con enseñarles qué botones apretar, sino acompañarlos de manera constante para que realmente puedan integrar la tecnología en su vida diaria.

Por ello, cabe proponer acciones que ayuden a mejorar esta situación como es:

  • Diseño de páginas y aplicaciones más accesibles, con letras grandes, buen contraste, audios claros y opciones que no los saturen ni los confundan, reduciendo el esfuerzo mental.
  • Ofrecer orientación a familiares y personas cercanas, para que puedan apoyar con paciencia y constancia, ayudando a que el adulto mayor aprenda, practique y no abandone el uso de la tecnología.
  • Organizar talleres prácticos y adaptados, con un ritmo tranquilo, enfocados en cosas útiles del día a día como comunicarse, buscar información o hacer trámites.
  • Fortalecer la confianza en el uso de la tecnología, ayudando a que pierdan el miedo a equivocarse o a ser victimas de fraudes cibernéticos, y reforzando el que aprender es posible a cualquier edad.

En conjunto, el estudio muestra que no basta con enseñar a usar dispositivos; es necesario adaptar la tecnología, brindar apoyo y crear oportunidades de aprendizaje accesibles para personas mayores. Esto puede lograrse con diseños más simples, acompañamiento familiar, talleres prácticos y el fortalecimiento de la confianza, favoreciendo así una mayor independencia y seguridad en la incursión del mundo digital.

Referencia

Khan, S., Webster, S., Puxty, J., & Robertson, M. (2026). Key Challenges and Barriers to Digital Literacy for Older Adults: Scoping Review. JMIR aging, 9, e80647. https://doi.org/10.2196/80647

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