Es larga la noche,
el alma se agita;
son todas tinieblas
donde esta habita.
El día no existe,
rodeada de sombras;
su mente divaga,
su cuerpo abandona.
Razonar no puede,
llorar, ya no llora;
solo pena intensa
es lo que atesora.
Un amor perdido
ha sido la causa;
No encuentra consuelo,
¡vivir, no le basta!
Pero, en un momento de descuido, el alma
siente algo extraño
¡Que a entender no alcanza!
Es un sentimiento que por dentro clama:
“¿De dónde has venido
si nadie te llama?”
No entiende razones,
avanza y avanza;
sin quererlo, un día
abre la ventana.
Ve un rayo de sol
entrar en su casa,
calienta su cuerpo,
una nueva llama.
Extrañada, huye,
pregunta qué pasa:
“¿Dónde está mi pena
si aquí dentro estaba?”
Autora: Beatriz Constante (96 años de edad). Con una mente capaz de entrelazar la sensibilidad de la poesía con su propia historia de vida, nutre su amor por la historia universal y vibra con la adrenalina del tenis. Beatriz es el retrato vivo de una mujer que transforma su memoria y pasiones en auténticas obras de arte.


