No todo es «carga»: aspectos positivos de cuidar a un adulto mayor

Es común que cuidadores de adultos mayores asuman muchas tareas, desde ayudar con las actividades cotidianas, hasta brindar apoyo emocional y, en algunos casos, hacerse cargo de asuntos relacionados con su atención médica. Todo esto puede convertirse en una responsabilidad fuerte, especialmente cuando no existe una red de apoyo suficientemente sólida. Cuando esto pasa, es frecuente que la calidad de vida del cuidador se vea afectada y que puedan aparecer síntomas de estrés, ansiedad e incluso depresión.

En muchas familias, la responsabilidad de cuidados hacia un adulto mayor suele recaer en el cónyuge, los hijos u otros familiares, quienes, en su mayoría, cuidan sin recibir un pago por ello.

Sin embargo no todo se trata de “una carga”, muchos cuidadores y cuidadoras informales reportan tener experiencias positivas de cuidar a un adulto mayor, por ejemplo:

  • Sienten que retribuyen a quien los cuidó en el pasado
  • Reportan satisfacción de saber que su ser querido está siendo bien cuidado
  • Creen que les ayuda a su crecimiento personal
  • Les da sentido de propósito y de vida
  • Algunos cuidadores sienten que “la costumbre de cuidar a los suyos” sirve de ejemplo para sus hijos y otros familiares

El concepto de «Aspectos Positivos del Cuidado»

El concepto de “Aspectos Positivos del Cuidado” se refiere a las experiencias de satisfacción, aprendizaje, crecimiento personal y fortalecimiento de los vínculos que pueden surgir al cuidar a otra persona.

El concepto comenzó a cobrar fuerza a finales de los años ochenta y principios de los noventa, cuando algunos investigadores plantearon que la experiencia de cuidar no debía estudiarse únicamente desde la perspectiva de la carga y el estrés (como se ha estudiado en su mayoría). Así, comenzó a reconocerse que el cuidado puede tener aspectos difíciles, y al mismo tiempo, proveer experiencias que el cuidador considera valiosas o significativas.

Importante: hablar de los aspectos positivos del cuidado no significa “ver siempre el lado bueno de todo” ni mucho menos romantizar la tarea de cuidados.

Una persona puede sentirse satisfecha por cuidar a un ser querido y, al mismo tiempo, experimentar cansancio, preocupación, frustración o sobrecarga. Ambas experiencias pueden coexistir, y una no minimiza a la otra.

Reconocer esta parte de la experiencia de cuidar permite tener una visión más completa y realista de esta labor, en la que no solo se consideran sus dificultades, sino también aquello que puede aportar a la vida, crecimiento personal y bienestar del cuidador.

¿Qué factores favorecen los aspectos positivos del cuidado?

Un artículo de revisión y metaanálisis reciente (Kong et al., 2026, ver en referencias) analizó 34 estudios realizados en 12 países, con un total de 8,021 cuidadores familiares de adultos mayores. Esto con el objetivo de analizar qué tan presentes están los aspectos positivos del cuidado en familiares que cuidan a adultos mayores y qué factores se relacionan con ellos.

Las personas mayores que recibían cuidados presentaban diversas condiciones de salud, entre ellas demencia, dependencia, fragilidad, discapacidad, deterioro funcional o enfermedades crónicas.

Los aspectos positivos del cuidado en cada estudio se evaluaron mediante diferentes escalas validadas científicamente, siendo la Escala de Aspectos Positivos del Cuidado (Positive Aspects of Caregiving Scale, PACS) y la Escala de Satisfacción con el Cuidado (Caregiving Satisfaction Scale, CSS) las más utilizadas.

A grandes rasgos, la diferencia entre estos instrumentos de evaluación es que:

  • PACS es más amplia y contempla diversos beneficios personales y derivados de las relaciones con la persona cuidada.
  • CSS se enfoca principalmente en la satisfacción con el papel de cuidador.

Los investigadores encontraron que los aspectos positivos del cuidado no dependen de una sola característica del cuidador, sino de diferentes factores personales, familiares y sociales.

Entre los factores que se asociaron con mayores niveles de aspectos positivos del cuidado se encontraron:

  • Una mejor percepción de la propia salud. Los cuidadores que consideraban que gozaban de buena salud tendían a presentar mayores niveles de aspectos positivos del cuidado.
  • Una relación más cercana y satisfactoria con la persona cuidada. La calidad del vínculo entre ambos parece ser importante para que la experiencia de cuidar se sienta más positiva.
  • Una mayor autoeficacia. Sentirse capaz de afrontar las tareas y dificultades relacionadas con el cuidado se relacionó con una experiencia más positiva.
  • El apoyo social. Contar con personas y redes que brinden ayuda emocional o práctica también se relacionó con mayores niveles de aspectos positivos. En particular, el estudio encontró una asociación positiva con redes de apoyo en las que la familia tiene un papel importante.
  • El apoyo de los profesionales de la salud. Los cuidadores que se sentían bien respaldados por profesionales de salud, reportaron mayores puntajes en los aspectos positivos del cuidado.
  • El entorno familiar y los valores relacionados con la familia. En algunos estudios, los cuidadores pertenecientes a redes familiares más sólidas presentaron mayores niveles de aspectos positivos con respecto a los que tenían redes familiares limitadas. También se encontró una asociación positiva con el valor del familismo, es decir, la importancia que conceden las personas a la familia.

Por otro lado, se observaron algunas diferencias relacionadas con las características de los propios cuidadores, entre ellas:

  • La edad: los cuidadores más jóvenes tendieron a presentar niveles más bajos de aspectos positivos del cuidado que los cuidadores de mayor edad.
  • Relación con la persona cuidada: los hijos adultos que cuidan de sus padres muestran mayores niveles de aspectos positivos del cuidado en comparación a otros grupos de cuidadores.
  • El sexo: los hombres cuidadores tienden a reportar niveles más bajos de aspectos positivos del cuidado que las mujeres.
  • El motivo para asumir el cuidado: cuando las personas asumen el papel de cuidador por decisión propia y no únicamente por obligación, tienden a experimentar mayores aspectos positivos del cuidado.
Una mejor relación con la persona cuidada y contar con más apoyo familiar se asociaron con una mayor percepción de aspectos positivos del cuidado, resaltando la importancia de las relaciones y el apoyo intrafamiliar para esta labor. Foto tomada de pexels

¿Cómo pueden ayudar este tipo de estudios a mejorar la experiencia de cuidado en la vida real?

Aunque este estudio tiene algunas limitaciones —por ejemplo, solo se incluyeron investigaciones publicadas en inglés, y más de la mitad de los estudios se realizaron en países asiáticos—, sus resultados sugieren que los aspectos positivos del cuidado no dependen únicamente de la actitud o disposición del cuidador, sino que están relacionados con muchos aspectos, entre ellos: la salud del cuidador, la relación con la persona mayor, el apoyo disponible, las estrategias de afrontamiento que tienen, entre otros.

Evaluar los aspectos positivos del cuidado puede ayudar a los profesionales de salud (como geriatras, gerontólogos, enfermeras, psicólogos y trabajadores sociales) a identificar a cuidadores vulnerables y diseñar estrategias dirigidas a factores que se puedan modificar.

En la vida real, esto podría traducirse en:

Estudiar los aspectos positivos del cuidado no significa negar el cansancio, las dificultades o la carga que puede implicar cuidar a otra persona. Significa reconocer que también existen aprendizajes, vínculos y experiencias positivas que pueden ayudar al cuidador a llevar y afrontar mejor su rol.

Referencias

Kong, L. N., Liu, D. X., Yang, J., Yang, L., & Hu, P. (2026). Levels of positive aspects of caregiving and associated factors among family caregivers of older adults: a systematic review and meta-analysis. Frontiers in public health14, 1844907. https://doi.org/10.3389/fpubh.2026.1844907

American Psychological Association. (s. f.). Positive aspects of caregiving. https://www.apa.org/pi/about/publications/caregivers/faq/positive-aspects

Autor: Rocio Erandi Heyer Osorno Licenciada en Biología y Maestra en Neurociencias, con experiencia en trabajo técnico y de investigación en áreas de neurociencia y biología molecular, asi como en docencia y redacción de textos científicos. Apasionada de la divulgación de la ciencia y el arte.

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