Hoy en día, el teléfono celular se ha convertido en una herramienta central en la vida cotidiana de personas de todas las edades. Su uso va mucho más allá de hacer llamadas o de mandar mensajes: es una puerta de acceso a información, comunicación, entretenimiento e incluso crecimiento personal.
«Es importante resaltar que el celular no reemplaza la vida (ni a la familia ni a los amigos, ni a los profesionales) y puede causar dependencia si no se usa de manera adecuada.«
Usos de utilidad para el adulto mayor
El celular, bien utilizado, puede convertirse en un gran aliado para promover la autonomía, comunicación e incluso organización del adulto mayor. Algunos usos de utilidad que puede tener son:
Estimulación cognitiva
- Uso de aplicaciones de memoria, lectura o juegos mentales
- Escuchar audiolibros o podcasts de interés
- Aprender algo nuevo (idiomas, cultura, habilidades)
- Mantenerse informado sobre lo que sucede afuera (a través de noticieros, redes sociales, periódicos digitales o sitios web oficiales*).
*Siempre y cuando verifiquemos que son fuentes seguras y confiables
Conexión social
- Mantener contacto con familiares o amistades mediante llamadas o videollamadas (a través de páginas o aplicaciones como WhatsApp, Zoom, FaceTime, entre otras)
- Participar en grupos o comunidades con intereses similares (por ejemplo, de centros de día, comunidades religiosas, grupos vecinales o clubes de lectura)
Autocuidado y salud
- Se pueden establecer recordatorios para medicamentos o citas médicas
- Uso de aplicaciones de seguimiento de presión, glucosa o actividad física
- Acceder a contenido o aplicaciones de actividad física guiada
- Aplicaciones o páginas para encontrar especialistas, agendar citas o consultas en línea
Crecimiento personal
- Acceso a contenido sobre bienestar, espiritualidad y crecimiento personal
- Escribir notas, reflexiones o llevar un diario digital
- Escuchar música o contenido (como meditaciones guiadas) que generen estados de paz y conexión espiritual
Seguridad
- Uso de botones de emergencia y llamadas rápidas
- Compartir ubicación con familiares
- Funciones básicas útiles para cuando se está fuera de casa, como uso de la linterna, mapas para ubicarse o la cámara para documentar situaciones particulares
Cómo hacer un uso adecuado del celular
El teléfono celular ciertamente es una herramienta muy útil para la vida diaria, pero no sustituye aspectos esenciales de la vida, y su uso sin límites puede generar dependencia. Por lo tanto, buscar el equilibrio es clave.
Recordemos que el teléfono celular puede acompañar la vida, pero no suple:
- El contacto humano real: nada reemplaza la cercanía física, el abrazo, la conversación cara a cara.
- La actividad física: los beneficios de moverse, caminar y ejercitarse no pueden sustituirse por contenido digital.
- La participación en la vida cotidiana: salir, convivir, resolver actividades diarias mantiene la autonomía.
- La estimulación sensorial integral: el mundo real ofrece experiencias mucho más enriquecedoras para los sentidos y el crecimiento personal que una pantalla.
Además, el uso del celular también nos pone en riesgo de fraudes y estafas: mensajes falsos, enlaces sospechosos y llamadas engañosas generalmente buscan obtener datos personales o dinero. Por eso, es importante no compartir información sensible, verificar las fuentes y desconfiar de ofertas o urgencias inusuales (ver más sobre higiene digital).

¿Cómo podemos saber si le estamos dando un uso inapropiado?
Esto puede notarse por varios aspectos:
- Uso constante sin un propósito claro
- Ansiedad o incomodidad al no tener el teléfono cerca
- Disminución del interés por actividades presenciales
- Alteraciones del sueño
- Aislamiento social progresivo: cada vez usamos más el celular y tenemos menos contacto presencial con personas o con el exterior
Tips para cuidarnos de la dependencia al celular
Establecer límites de uso
- Definir horarios (por ejemplo, en las mañanas únicamente utilizarlo en el rango de 8:00 a 10:00 de la mañana para ver mensajes importantes, revisar la agenda, escuchar noticias; no utilizarlo después de las 7:00 de la tarde para evitar que interfiera con nuestro sueño)
- Usarlo con un objetivo claro (para comunicación, aprendizaje, noticias, entre otras) no solo porque estamos aburridos
Priorizar la vida fuera de la pantalla
- Mantener actividades diarias sin pantallas como caminar, leer en físico o convivir
- No utilizar el teléfono durante los espacios de comida ni en reuniones sociales (salvo sea estrictamente necesario)
- Fomentar encuentros periódicos presenciales con familia o amigos
Simplificar el uso del dispositivo
- Desactivar notificaciones innecesarias
- Tener solo aplicaciones útiles
- Evitar contenido que genere vista o consumo compulsivo (páginas con ofertas por “tiempo limitado”, videos cortos que «enganchan», redes sociales con desplazamiento continuo, noticias o notas sensacionalistas)…
Entonces…
El teléfono celular no es solo tecnología, es una herramienta que puede apoyar la autonomía, conexión y aprendizaje. Bien utilizado, permite a las personas mayores mantenerse activas, informadas y en contacto con sus seres queridos. También puede ayudar al autocuidado, la organización diaria y el acceso a contenidos que favorecen el crecimiento personal e incluso la espiritualidad.
Sin embargo, el teléfono celular no reemplaza la vida real: ni las relaciones presenciales, ni el movimiento o las experiencias fuera de casa. Además, si se usa en exceso puede causar dependencia.
«Su valor está en complementar la vida cotidiana, no en ocupar su lugar.«

Autor: Rocio Erandi Heyer Osorno– Licenciada en Biología y Maestra en Neurociencias, con experiencia en trabajo técnico y de investigación en áreas de neurociencia y biología molecular, asi como en docencia y redacción de textos científicos. Apasionada de la divulgación de la ciencia y el arte
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