Ocho factores importantes que afectan el cerebro del adulto mayor

A propósito del 22 de julio, Día Mundial del Cerebro

Aunque el envejecimiento es un proceso natural, y el cerebro no está exento de su influencia, ciertas condiciones de salud, hábitos de vida, factores emocionales y de la dieta pueden acelerar su envejecimiento, causar deterioro cognitivo y aumentar el riesgo de enfermedades neurológicas.

“Tomar conciencia de estos factores —la mayoría modificables— es fundamental para cuidar la salud del cerebro cuando se es mayor. Reconocerlos a tiempo permite actuar, prevenir el deterioro y favorecer la autonomía y calidad de vida el mayor tiempo posible.”

A continuación mencionaremos ocho factores de importancia que pueden afectar la salud cerebral después de los 60.

1. Padecer enfermedades crónicas metabólicas o cardiovasculares

Estas incluyen hipertensión, insuficiencia cardiaca, ateroesclerosis, diabetes miellitus, obesidad, entre otras.

La relación entre enfermedades crónicas y daño cerebral en adultos mayores es estrecha, progresiva y acumulativa, sobre todo cuando no se tiene un control adecuado de ellas o no se atienden a tiempo.

Las enfermedades crónicas de esta naturaleza afectan al cerebro a través de varios mecanismos:

  • Daño a los vasos sanguíneos
  • Inflamación crónica
  • Daños metabólicos (por ejemplo, por altas y bajas de glucosa en la sangre, alteración en los niveles de colesterol y triglicéridos, entre otros) 
  • Estrés oxidativo

Lo anterior se suele reflejar en:

  • Aumento de riesgo de desarrollar demencia y deterioro cognitivo leve  
  • Mayor riesgo de eventos cerebrovasculares
  • Aceleración del envejecimiento cerebral
Las enfermedades cardiovasculares reducen el flujo sanguíneo y causan estrés oxidativo en el cerebro, lo que favorece el deterioro cognitivo, asi como mayor riesgo de eventos cerebrovasculares y de demencia en el adulto mayor. Foto tomada de pexels

2. Alimentación deficiente

Dietas bajas en nutrientes esenciales (como omega-3 y otros ácidos grasos, vitaminas del complejo B, antioxidantes, colina, magnesio y zinc, entre otros), o altas en azúcares y carbohidratos refinados pueden alterar de manera importante la función cerebral pudiendo dar lugar a:

  • Deterioro cognitivo
  • Fatiga mental
  • Problemas de memoria y atención

Además, se ha visto que el consumo frecuente de alimentos ultraprocesados (como bebidas azucaradas, cereales de caja, embutidos, productos de panadería industrial, botanas empaquetadas, entre otros) puede aumentar el riesgo de padecer demencia de todos los tipos.

3. Consumo habitual de alcohol y tabaco

El efecto de estas sustancias suele ser acumulativo y progresivo, y sus efectos alcanzan a todos los órganos, incluido el cerebro.

Tanto el alcohol como el tabaco:

  • Dañan los vasos sanguíneos y reducen el flujo sanguíneo cerebral
  • Alteran diferentes sistemas de neurotransmisión de manera crónica
  • Causan neurotoxicidad directa
  • Generan inflamación crónica en el cerebro
  • Causan estrés oxidativo en las neuronas y células de apoyo (neuroglia)

Se sabe que:

  • Fumar de manera habitual aumenta significativamente el riesgo de accidente cerebrovascular, y que el consumo  regular y alto de alcohol puede empeorar la severidad y pronóstico de los eventos cerebrovasculares.
  • El tabaquismo y consumo elevado de alcohol han mostrado reducir el volumen de diversas partes del cerebro.
  • Ambos causan deterioro cognitivo y se asocian con un aumento de riesgo de padecer Alzheimer.
  • Además, el alcohol puede causar demencia alcohólica si se consume de manera prolongada (en cantidades altas).

4. Trastornos del sueño

El sueño desempeña un papel fundamental para el bienestar cerebral. Durante el sueño el cerebro consolida la memoria, equilibra conexiones neuronales, potencia la plasticidad cerebral (la capacidad del cerebro de adaptarse estructural y funcionalmente a estímulos internos o externos) y promueve la eliminación de desechos del metabolismo.

Cuando el sueño es insuficiente o de mala calidad de forma crónica, se afectan:

  • La memoria
  • El aprendizaje
  • La atención y otras funciones cognitivas
  • El estado de ánimo

De hecho, existe una relación bidireccional entre insomnio crónico y deterioro cognitivo leve en adultos mayores: si bien, la presencia de éste puede causar insomnio, hoy se sabe también que el insomnio puede aumentar el riesgo de deterioro cognitivo leve.

5. Sedentarismo

Se sabe que la falta de actividad física disminuye el flujo sanguíneo cerebral y afecta la plasticidad neuronal.

Estudios científicos han reportado que:

  • A mayor sedentarismo, mayor riesgo de neurodegeneración y deterioro cognitivo
  • El sedentarismo puede contribuir de manera importante a trastornos de depresión y ansiedad
  • Es un factor independiente para desarrollar demencia por Alzheimer
  • Puede afectar de manera significativa el ciclo de sueño en adultos mayores

6. Factores emocionales

La depresión, los trastornos de ansiedad y el aislamiento suelen ser comunes en adultos mayores (más no normales) y sus efectos sobre la salud cerebral y cognitiva son bien conocidos:

  • Pueden acelerar el deterioro cognitivo
  • La depresión se ha asociado con un mayor riesgo de demencia (aún si también puede ser uno de los síntomas iniciales de demencia)
  • Aceleran el envejecimiento cerebral

7. Uso inadecuado de medicamentos

El uso inadecuado de medicamentos (incluyendo la polifarmacia) puede afectar significativamente la salud cerebral, especialmente en personas mayores, esto puede ocurrir por:

  • Dosis incorrectas o automedicación que pueden provocar confusión, somnolencia o mareos.
  • Algunos medicamentos como los sedantes (como las benzodiacepinas o los barbitúricos) para tratar insomnio o ansiedad, o los anticolinérgicos (prescritos para tratar incontinencia urinaria, enfermedad de Parkinson, asma entre otras) pueden afectar la memoria y la atención.
  • La polifarmacia (el uso simultáneo de cinco fármacos o más) que puede dar lugar a interacciones farmacológicas y causar deterioro cognitivo en adultos mayores.
  • El uso prolongado de ciertos medicamentos (como las benzodiacepinas o los opiáceos) sin supervisión adecuada puede contribuir al desarrollo de dependencia.
El uso inadecuado de medicamentos en adultos mayores (dosis incorrectas, interacciones medicamentosas o polifarmacia) puede afectar la función cerebral de manera importante en el adulto mayor, provocando confusión, somnolencia, caídas, problemas de memoria, entre otras. Foto tomada de pexels

8. Falta de estimulación cognitiva

La falta de actividad cognitiva (como calcular, recordar, organizar información, planificar actividades, entre otras) acelera el deterioro cognitivo asociado a la edad. Por el contrario, muchos estudios muestran que:

  • La estimulación cognitiva favorece la plasticidad cerebral, incluso en edades avanzadas.
  • El entrenamiento cognitivo (técnicas y actividades orientadas a estimular el cerebro y mejorar el rendimiento cognitivo) muestra beneficios claros en la capacidad de memoria y otras funciones cognitivas.

Autor: Rocio Erandi Heyer Osorno Licenciada en Biología y Maestra en Neurociencias, con experiencia en trabajo técnico y de investigación en áreas de neurociencia y biología molecular, asi como en docencia y redacción de textos científicos. Apasionada de la divulgación de la ciencia y el arte

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