Todas las personas en algún punto de nuestra vida sabremos lo que es un calambre por vivencia propia. Aunque pueden ocurrir a cualquier edad, son más comunes en atletas y en adultos mayores. De hecho, en personas mayores de 50 años se estima que un 40% padece de calambres durante la noche.
Los calambres son contracciones musculares involuntarias, repentinas y dolorosas que pueden durar unos segundos o minutos. Son particularmente frecuentes en las piernas (sobre todo en pantorrillas) y suelen ocurrir en la noche o después de hacer ejercicio. Si bien, los calambres son inofensivos como tales, son dolorosos e incómodos (pueden afectar la calidad de nuestro sueño) y cuando son muy frecuentes, pueden indicar un problema de salud subyacente.
Los calambres musculares son causados principalmente por señales disreguladas del sistema nervioso, que provocan una contracción muscular involuntaria y sostenida. No obstante, la causa fisiológica exacta de los calambres aún se desconoce.
Índice
- ¿Por qué son frecuentes en los adultos mayores?
- ¿Qué podemos hacer en el momento en que sentimos un calambre?
- ¿Cómo prevenir los calambres en adultos mayores?
- ¿Cuándo los calambres pueden ser señal de un problema médico?
- Enfermedades con las que se asocian los calambres
- Resumen
¿Por qué son frecuentes en los adultos mayores?
En las personas mayores, los calambres pueden aparecer con mayor frecuencia por varias razones, entre ellas:
- Pérdida de masa muscular que suele ocurrir con la edad y que puede dar lugar a un aumento de la fatiga muscular
- Deshidratación o desequilibrio electrolítico (niveles bajos de electrolitos como potasio, magnesio o calcio) que suele asociarse a la “menor percepción de sed” en el adulto mayor o al uso de diuréticos.
- Problemas circulatorios
- Uso de medicamentos como diuréticos, esteroides o para control de la presión arterial
- Enfermedades metabólicas subyacentes como diabetes o problemas tiroideos y en personas que tienen enfermedad de Parkinson o problemas renales, entre otros padecimientos (ver más adelante).
¿Qué podemos hacer en el momento en que sentimos un calambre?
Si, un calambre puede ser muy doloroso y aunque es inofensivo puede ser muy molesto. Afortunadamente es fácil controlarlo a través de ciertas maniobras como son, tratar de estirar nuestra pierna en el momento, masajear la zona, intentar mover nuestra pierna o pararnos en ese instante a caminar de manera lenta.
Algunas personas reportan que pararse y hacer presión fuerte con el pie hacia el suelo (el que corresponde a la pierna acalambrada) detiene o para rápidamente el calambre y el dolor asociado.
¿Cómo prevenir los calambres en adultos mayores?
- Realizar actividad física regular y consumir cantidades apropiadas de proteína en la dieta para mantener o aumentar la masa muscular. Recordemos que con la edad, el músculo tiende a perderse poco a poco. La combinación de ejercicio aeróbico y ejercicio de resistencia es la ideal, pero dependiendo de nuestra condición, cualquier tipo de ejercicio (aunque se suave, como caminar) puede servir.
- Mantenerse debidamente hidratados. Procurar tomar suficiente agua en el día y alimentos que contengan minerales (como frutas, verduras, legumbres, frutos secos y lácteos).
- Hacer estiramientos de piernas antes de dormir y evitar permanecer mucho tiempo en la misma postura durante el día.
- Revisar medicamentos con el médico que pudieran causar los calambres.
- Cuando las estrategias mencionadas arriba no ayudan lo suficiente, se puede optar por el uso de ciertos fármacos como la quinina (una sustancia obtenida a partir de la corteza del árbol de quina) que reduce la excitabilidad de los músculos, sin embargo se debe valorar el riesgo/beneficio de su uso ya que se reportan muchos efectos adversos y posibles complicaciones.
El oxalato de naftidrofurilo es un fármaco vasodilatador con efecto relajante muscular que presenta buenos resultados y buen perfil de seguridad. Otros fármacos que se han probado pero con escasa evidencia son el verapamilo, vitamina E, gabapentina y carisoprodol.
¿Cuándo los calambres pueden ser señal de un problema médico?
Es recomendable consultar con un médico cuando:
- Los calambres son muy frecuentes o muy intensos.
- Interrumpen el sueño constantemente.
- Aparecen junto con debilidad muscular o hinchazón en las piernas.
- Ocurren después de empezar a tomar un nuevo medicamento.
- Se sospecha que están asociados a condiciones médicas subyacentes.
- Cuando no mejoran con el autocuidado
Enfermedades con las que se asocian los calambres
Son varias las enfermedades o condiciones médicas que pueden contribuir a la aparición de calambres en las personas, a continuación se mencionan algunas de ellas:
Anemia
Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
Apnea obstructiva del sueño
Síndrome de piernas inquietas
Trastornos estructurales como el pie plano
Insuficiencia venosa
Insuficiencia renal crónica
Enfermedad de Parkinson
Esclerosis múltiple
Accidente cerebrovascular
Cirrosis
Diabetes mellitus
Hipertiroidismo
Hipotiroidismo
Desnutrición
Deficiencia de vitamina B
Deficiencia de vitamina D
Resumen
Los calambres musculares son contracciones involuntarias, repentinas y dolorosas de los músculos (principalmente de las piernas) que suelen aparecer sobretodo en la noche o después de hacer ejercicio. En los adultos mayores son más comunes debido a cambios asociados al envejecimiento, como la pérdida de masa muscular, menor hidratación, desequilibrios electrolíticos, menor actividad física y el uso de ciertos medicamentos. En algunos casos, los calambres pueden estar relacionados con enfermedades como diabetes, insuficiencia renal o venosa, enfermedad de Parkinson, entre otras.
Para prevenirlos, se recomienda mantener una adecuada hidratación, realizar actividad física regular, hacer estiramientos durante el dia y antes de dormir, consumir una dieta equilibrada rica en minerales como potasio, calcio y magnesio, y evitar permanecer mucho tiempo en la misma posición. Cuando aparece, puede aliviarse estirando suavemente el músculo, realizando masajes, caminando lentamente o aplicando calor local para relajar el músculo.
Aunque por sí mismos no representan una amenaza para la salud, es importante consultar con un médico si los calambres son muy frecuentes, afectan la calidad del sueño o aparecen secundarios al uso de medicamentos. Como mencionamos arriba, pudieran también indicar un problema de salud mal llevado o que aún no se diagnostica.
Referencias
Butler, J. V., Mulkerrin, E. C., & O’Keeffe, S. T. (2002). Nocturnal leg cramps in older people. Postgraduate medical journal, 78(924), 596–598. https://doi.org/10.1136/pmj.78.924.596
Bruno Bordoni, Jennifer Goldin, & Kavin Sugumar. (2025). Muscle cramps. En StatPearls. StatPearls Publishing. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK499895/
P. Henares García. (2010). Calambres nocturnos: una queja frecuente en atención primaria. Medicina de Familia SEMERGEN, 36(3), 182–183. https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-familia-semergen-40-articulo-calambres-nocturnos-una-queja-frecuente-S1138359310000511
