Estudio identifica tres factores que en conjunto pueden retrasar la aparición de demencia por más de 12 años

Controlar la diabetes, la hipertensión y el tabaquismo desde la mediana edad podría influir no solo en el riesgo de demencia y muerte prematura, sino también en los años que una persona puede vivir sin desarrollar esta enfermedad.

Actualmente, son varios los estudios que encuentran que los factores de riesgo vascular (es decir, aquellas enfermedades o hábitos que dañan los vasos sanguíneos y afectan la circulación sanguínea) tal como la diabetes, la hipertensión y el tabaquismo (por separado) pueden aumentar el riesgo de desarrollar demencia en edades avanzadas, así como reducir la esperanza de vida.

Estos problemas de salud (o hábitos tratándose del tabaquismo) normalmente se presentan desde la mediana edad (entre los 40 y 65 años) y pueden afectar la salud del cerebro durante mucho tiempo, por esto, detectarlos y controlarlos a tiempo se considera una herramienta preventiva importante.

La diabetes (tanto la tipo I como la tipo II) mal controlada puede desencadenar procesos inflamatorios en el cerebro resultado de daños metabólicos (por altas y bajas de glucosa) a los vasos sanguíneos, aumentando el riesgo de un accidente cerebrovascular y de desarrollar demencia. Foto tomada de pexels

Un estudio de cohorte prospectivo (un tipo de estudio observacional que agrupa a individuos que tienen condiciones similares y los sigue a lo largo del tiempo) publicado recientemente (Hu et al., 2026, ver referencia abajo) analizó a 12,409 personas de cuatro comunidades de Estados Unidos (EUA) que a los 55 años estaban libres de demencia. Los investigadores evaluaron tres factores de riesgo vascular: diabetes, hipertensión y tabaquismo activo, y siguieron a los participantes durante una mediana de 26 años.

Los resultados mostraron una evidente relación entre una mayor acumulación de estos factores con:

  • un mayor riesgo de presentar demencia
  • de morir antes (sin demencia), además de
  • un menor tiempo de supervivencia libre de demencia** (número de años en promedio que la persona puede vivir sin desarrollar demencia), comparados con quienes no tenían ninguno de estos factores.

**Nota. Cuando un estudio calcula los años de supervivencia libres de demencia, está estimando cuánto tiempo, en promedio, una población permanece viva y sin demencia. Durante ese periodo pueden ocurrir dos cosas: algunas personas desarrollan demencia y otras mueren sin haberla desarrollado. No significa que todas las personas vayan a desarrollar demencia después de esa cantidad de años.

A partir de los 55 años, los individuos sin factores de riesgo vascular presentaron una media de supervivencia de 30,1 años libres de demencia, mientras que aquellos con:

  • Un factor de riesgo (ya sea tabaquismo, diabetes o hipertensión): presentaron una media de supervivencia de 26.3 años.
  • Con dos factores (cualquier combinación): media de supervivencia libre de demencia de 21 años.  
  • Con los tres factores: media de supervivencia libre de demencia de 17.5 años.

Por lo tanto, a los 55 años, la diferencia entre tener ninguno de estos factores de riesgo y tener los tres era de más de 12 años de vida libre de demencia. Es decir,

«quienes no padecían diabetes, hipertensión ni eran fumadores podían esperar, en promedio, más de 10 años sin demencia que quienes acumulaban los tres factores«.

Asimismo, el riesgo de desarrollar demencia fue mayor en los que tenían los tres factores de riesgo vascular: 2.69 veces mayor que quienes no tenían ninguno de estos factores. Además, tuvieron un riesgo de morir sin desarrollar demencia 5.61 veces mayor.

El estudio también encontró diferencias según el sexo y la raza:

  • Las mujeres tuvieron más años de supervivencia libre de demencia que los hombres, mientras que
  • los participantes de raza negra presentaron menos años libres de demencia que los participantes de raza blanca.


Los resultados de este tipo de estudios refuerzan la importancia de prevenir y controlar los factores de riesgo vascular desde la mediana edad, no solo para disminuir el riesgo de desarrollar demencia y otras compliaciones de salud, sino también para aumentar las posibilidades de vivir más años y con mejor calidad de vida.

Referencia

Hu, J., Coresh, J., Smith, J. R., Sharrett, A. R., Gottesman, R. F., Lutsey, P. L., Mosley, T. H., Selvin, E., Fang, M., & Weiss, J. (2026). Midlife vascular risk burden and dementia-free survival years: The Atherosclerosis Risk in Communities Neurocognitive Study. Neurology, 2(3), e000152. https://doi.org/10.1212/WN9.0000000000000152

Autor: Genaro Gabriel Ortiz. Nacido en Guadalajara, Jalisco. Médico Cirujano y Partero, Profesor y Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), Presidente de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Jalisco (SOGEJAL) en México.

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