Gerotrascendencia: otra forma de sentir el mundo en la vejez

La gerotrascendencia es una teoría del envejecimiento psicosocial, es decir, una teoría sobre los cambios que ocurren a  nivel psicológico y social a medida que una persona envejece.

La idea central de esta teoría es que muchos cambios en la conducta y la percepción durante el envejecimiento, que suelen interpretarse como “desvinculación” son en realidad un reflejo de cambios en la manera de ver la vida y percibirse a uno mismo.

Según la gerotrascendencia, más que “retirarse” gradualmente de la sociedad como parte natural del envejecimiento —como planteaba la teoría de la desvinculación—, la persona mayor puede dar menos importancia a lo material, a las preocupaciones cotidianas, a las expectativas sociales y a las relaciones superficiales, y darle mayor valor a aspectos como la reflexión, las relaciones significativas, el sentido de la vida y la trascendencia.

¿De dónde surge este concepto?

La teoría fue propuesta en el año de 1989 por el sociólogo sueco Lars Tornstam en un artículo titulado (traducido al español) Gerotrascendencia: una reformulación de la teoría de la desvinculación”.

En ese trabajo, Lars propuso reconsiderar la entonces controvertida teoría de la desvinculación (desarrollada en 1961), que planteaba que las personas mayores tendían de manera natural a retirarse de la vida social, y que en su lugar, este “alejamiento” de la vida social podía estar reflejando cambios en la percepción y prioridades de la persona.

Aunque su propuesta inicial fue principalmente teórica, en trabajos posteriores Tornstam buscó desarrollarla con base en evidencia científica.

En el año de 1997 publicó un  estudio en el cual realizó entrevistas abiertas a 50 hombres y mujeres suecos de entre 52 y 97 años, preguntándoles sobre cambios que habían experimentado en su manera de ver la vida y de verse a sí mismos. Encontró que varios, describían una manera diferente de ver la vida con el paso del tiempo:

  • se sentían menos centradas en sí mismas
  • más conscientes de su conexión con otros  
  • reportaban sentir un sentido más amplio de la existencia

Sin embargo, estos cambios no fueron reportados por todos los participantes.

Más adelante, en el año 2005, Tornstam publicó el libro titulado (traducido al español) «Gerotrascendencia: una teoría del desarrollo sobre el envejecimiento positivo«, donde integró y desarrolló ampliamente su propuesta.

¿Qué significa «trascender» desde esta perspectiva?

Según la perspectiva de la gerotrascendencia «trascender» no significa necesariamente tener una experiencia religiosa ni abandonar la realidad. Se refiere, más bien, a ir más allá de la forma común de entenderse a uno mismo y al mundo.

Esto puede expresarse como:

  • una mayor sensación de formar parte de algo más grande que uno mismo
  • menor preocupación por la imagen o aprobación social
  • sentir más conectado el pasado, presente y futuro
  • mayor aceptación de aspectos de la vida que antes preocupaban
  • valorar más los momentos de soledad y reflexión
  • cambios en la manera de comprender la vida y la muerte
  • mayor interés por cuestiones existenciales o espirituales

Por lo tanto,

«trascender no significa necesariamente volverse religioso, ni tampoco aislarse del mundo, sino ampliar la manera de percibirse a uno mismo, de relacionarse con los demás y de encontrar sentido y significado en la vida«.

Las tres dimensiones de la teoría

En su libro publicado en el año 2005 “Gerotrascendencia: una reformulación de la teoría de la desvinculación” Tornstam integró y desarrolló ampliamente su propuesta de gerotrascendencia y describió tres dimensiones de la gerotrascendencia:

1. Cósmica

Se refiere a una sensación de conexión con algo más grande:

la naturaleza, las generaciones pasadas y futuras y la totalidad de la existencia. Suele haber un menor miedo a la muerte y una percepción distinta del tiempo.

2. Del yo

Implica una transformación en la percepción de uno mismo:

centrarse menos en uno mismo, mayor aceptación de las propias limitaciones, menor importancia a la validación externa y una redefinición de las cosas que se consideran importantes en la vida.

3. De las relaciones sociales y cotidianas

Surge una nueva manera de valorar las relaciones, las normas sociales y la necesidad de interactuar constantemente de manera superficial:

la persona puede preferir relaciones más profundas y significativas, aunque impliquen menor interacción social (sin que esto signifique aislarse).

Algo importante: no es una característica que siempre llega con la vejez

Tornstam no plantea que todas las personas mayores necesariamente alcancen la gerotrascendencia; incluso los estudios que realizó mostraron que no todas las personas presentan este tipo de cambios psicosociales.

Se trata de un proceso que puede ocurrir durante el envejecimiento en algunas personas y, que incluso, no sigue el mismo curso ni la misma intensidad en todas.

Según la teoría de la gerotrascendencia, preferir más espacios de soledad o reducir las interacciones sociales superficiales no necesariamente indica un problema emocional en la persona mayor; puede estar reflejando un cambio en sus prioridades y en la manera de percibir, valorar y relacionarse con el mundo. Foto tomada de pexels

¿Cómo la teoría de la gerotrascendencia se puede aplicar a la práctica?

Aunque los estudios muestran que no todas las personas mayores reportan pasar por estos procesos de gerotrascendencia, la teoría si puede tener aplicaciones prácticas principalmente en la atención gerontológica.

Puede ayudar a:

  • Comprender mejor los cambios en las relaciones sociales. Una persona mayor puede preferir menos relaciones, pero más significativas. Por lo tanto, una menor vida social no necesariamente significa un problema de deterioro o depresión.
  • Favorecer la reflexión sobre la propia vida. Actividades como escribir una autobiografía, conversaciones sobre experiencias significativas o ver fotografías pueden ayudar a integrar la historia de la persona y encontrar nuevos significados.
  • Incorporar la dimensión existencial. En lugar de evitar temas como la muerte, el sentido de la vida, la espiritualidad o la trascendencia, estos pueden procurarse respetando siempre las creencias y preferencias de cada persona.
  • Promover la autenticidad. La teoría invita a reconocer que algunas personas mayores pueden conceder menos importancia al reconocimiento social, al estatus o a las expectativas externas y priorizar aquello que consideran verdaderamente importante.
  • Desarrollar intervenciones centradas en la persona. Los profesionales pueden preguntar qué actividades, relaciones y experiencias tienen sentido para la persona, en lugar de asumir que una «buena vejez» significa mantenerse ocupada todo el tiempo o socialmente activa.
  • Orientar el trabajo con familias y cuidadores. Necesitar más tranquilidad, seleccionar más las relaciones o mostrar menor interés por determinadas actividades no siempre significa que la persona esté «apagándose». Es importante que esto lo consideren cuidadores y familiares de la persona.

Nota: Es muy importante no confundir los cambios asociados con la gerotrascendencia con síntomas de depresión u otros problemas del estado de ánimo.

Por ejemplo, preferir pasar más tiempo a solas o mostrar menor interés por ciertas actividades puede formar parte de una transformación personal, pero si estos cambios se acompañan de

  • tristeza persistente
  • pérdida generalizada de interés o placer en actividades que antes se disfrutaban
  • aislamiento no deseado
  • otros cambios en la conducta
  • desesperanza u otros síntomas

es importante buscar una valoración profesional para considerar otras causas.

En resumen

La teoría de la gerotrascendencia propone ver el envejecimiento desde una perspectiva distinta: no solo como una etapa de pérdidas, deterioro o aislamiento, sino como una posible transformación en la manera de sentir, interpretar y darle sentido a la vida.

Con los años, algunas personas mayores pueden dar menos importancia a lo material, a la aprobación social o a las relaciones superficiales, y valorar más la reflexión, los vínculos significativos, la conexión con los demás y con algo más amplio que uno mismo.

En la práctica, esta perspectiva puede ayudar a reconocer y acompañar los cambios en las prioridades de la persona mayor, apoyar espacios para la reflexión sobre su historia y aquello que les da sentido a su vida, y a entender que buscar mayor tranquilidad o vínculos más significativos no necesariamente implica aislamiento.

Referencias

Rajani, Fahreen. (2015). Theory of Gerotranscendence: an Analysis. European Psychiatry. 30. 1467. 10.1016/S0924-9338(15)31138-X.

Tornstam L. (1989). Gero-transcendence: a reformulation of the disengagement theory. Aging (Milan, Italy), 1(1), 55–63. https://doi.org/10.1007/BF03323876

Tornstam, L. (1997). Gerotranscendence: The contemplative dimension of aging. Journal of Aging Studies, 11(2), 143–154. https://doi.org/10.1016/S0890-4065(97)90018-9

Autor: Rocio Erandi Heyer Osorno– Licenciada en Biología y Maestra en Neurociencias, con experiencia en trabajo técnico y de investigación en áreas de neurociencia y biología molecular, asi como en docencia y redacción de textos científicos. Apasionada de la divulgación de la ciencia y el arte.

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