La memoria es lo que somos; todas las experiencias previas que tenemos y los conocimientos que adquirimos son los que nos construyen como personas. La memoria puede verse afectada por muchas razones durante la vejez, ya sea por una patología que causa demencia (que sería el escenario más grave) o por otras causas, como una depresión, problemas de atención o por déficits sensoriales que pueden ocurrir durante la vejez, por ejemplo, la pérdida en la capacidad de audición o de la vista (al no entrar la información correctamente al cerebro, no se puede guardar).

«Es importante resaltar que la pérdida de memoria no es normal durante la tercera edad, y que en caso de tenerla, sin importar el grado de afectación, siempre es posible hacer algo al respecto»

Entonces ¿Qué se hace cuando un adulto mayor empieza a olvidar las cosas? ¿Qué es la estimulación cognitiva para tratar los problemas de memoria? ¿Qué se puede hacer desde casa para prevenir los problemas de memoria?

Presenta el Dr. Juan Pablo Ledesma Heyer, Médico Internista y Geriatra. Para responder a estas preguntas nos acompaña la Lic. En Gerontología Isis Medina, con varios Diplomados en el Estudio de la Memoria y la Estimulación Cognitiva. Imagen de Piqsels

Índice

¿Cuáles son los olvidos más comunes y cuándo puede tratarse de algo patológico?

Los olvidos son normales en todas las edades y por lo general se deben a la falta de  atención; si no ponemos suficiente atención a un estímulo, la información no se guarda en la memoria: por ejemplo, cuando estamos distraídos pensando en algo y olvidamos dónde dejamos las llaves de la casa. Lo que deja de ser normal es cuando se empiezan a olvidar cosas significativas, por ejemplo, el rostro o nombre de uno de nuestros hijos, que dejemos la llave de gas abierta, aún si podemos olerlo, o si olvidamos lo que hicimos el día de ayer (a grandes rasgos), en ese punto se puede sospechar de un problema de salud que está afectando nuestra memoria.

¿Qué se hace cuando un adulto mayor empieza a olvidar más de lo normal?

Lo primero es hacer consciencia de que estamos olvidando más de lo normal y no obviar que por la edad estamos perdiendo la memoria. Lo siguiente es buscar ayuda profesional, para desde un punto de vista más objetivo, saber si nuestros olvidos están dentro del rango considerado normal, o si pudieran deberse a una patología, en cuyo caso, se deberá buscar la causa, en qué grado de afectación está y posteriormente buscar una intervención.

Existen diferentes pruebas que permiten hacer una valoración de la memoria y de otras capacidades cognitivas. El médico geriatra, así como un neuropsicólogo o un gerontólogo pueden orientarle a este respecto.

¿Qué son las funciones ejecutivas y cómo podemos darnos cuenta de que están afectadas?

Se refiere a las funciones cognitivas que nos ayudan a alcanzar un propósito u objetivo y que nos permiten autorregular nuestra conducta y emociones. Estas funciones incluyen la planeación, supervisión, establecimiento de estrategias, capacidad de inhibición, entre otras.

Por lo general, las funciones ejecutivas se ven afectadas cuando se afecta la parte más frontal o anterior del cerebro, entonces, si notamos que nuestra madre nunca decía malas palabras y de pronto empieza a hacerlo, cuando nuestro adulto mayor hace una pregunta muchas veces, o en general, si se observan cambios importantes en la personalidad o conducta de la persona, pueden ser señales de que existe una patología afectando directa o indirectamente la función cerebral.

¿Qué es la estimulación cognitiva?

Se trata de una intervención dirigida a encontrar estímulos, estrategias y actividades que nos permitan mejorar nuestra capacidad cognitiva. La cognición es finalmente, todos esos estímulos que recogemos del entorno y su procesamiento posterior para dirigirnos a un objetivo.

¿Qué hacer cuando un adulto mayor se niega a la estimulación cognitiva?

Lo primero es descartar que exista una sintomatología de depresión. Cuando el adulto mayor no padece depresión, entonces puede tratarse de un problema de negación, y ahí lo más importante es buscar la manera de crear un vínculo cercano con el paciente para que pueda abrirse al tema y reconocer que puede haber un problema. Después, es importante saber qué le gusta hacer a la persona, y de ahí, transformar esas actividades que le gustan en algo estimulante, que disfrute hacer.

«En este sentido, el abordaje siempre debe ser personalizado, según las creencias, gustos y estado emocional del paciente»

¿Qué se puede hacer desde casa para prevenir los problemas de memoria?

Lo que se recomienda es fomentar la capacidad de memoria, por ejemplo, la lectura puede ayudar mucho; una vez que leemos una novela, una noticia o una nota científica, podemos hacernos preguntas al respecto de lo leído ¿Quiénes participan? ¿Qué sucedió con tal o cual personaje? Los clubs de lectura pueden también ser muy entretenidos y estimulantes.

Para estimular la atención, pueden servir jugar juegos tradicionales de mesa, por ejemplo, la lotería. En general, no es necesario realizar juegos de mesa complejos, con los sencillos puede bastar, lo importante es que implique un reto para la persona.

Para mejorar la memoria puede usarse el juego llamado memorama, que consiste en encontrar los pares con la misma figura impresa utilizando la memoria. Otro ejercicio de memoria es el de estimular la memoria autobiográfica recuperando recuerdos de nuestra vida, o ver álbumes de fotos y recordar qué hacíamos en ese entonces, con quiénes vivíamos, qué edad teníamos en ese momento y qué amistades. Otro ejercicio consiste en recordar palabras de un campo semántico específico, por ejemplo, hoy voy a recordar capitales del mundo o todas las frutas que conozco.

Para mejorar nuestras funciones ejecutivas, puede servir tomar objetos y clasificarlos, ya sea por tamaño o por colores, seguir una receta de cocina también puede servir, ya que se requiere seguir una serie de pasos para lograr un objetivo (un platillo en este caso).

Conclusión

Se tiene la creencia de que es normal presentar enfermedades que afectan nuestra cognición durante la vejez y aún si estas patologías son más comunes en esta etapa de la vida, no es normal que la capacidad de memoria disminuya de manera importante con la edad.

Si bien, los olvidos pueden deberse a muchas razones, cuando hay sospecha de un problema que está causando deterioro en la memoria, lo mejor es acudir lo antes posible con un profesional para hacer una valoración. En estos casos, además de encontrar la causa de los olvidos, una de las intervenciones más efectivas suele ser la estimulación cognitiva.

Los profesionales en el área de la estimulación cognitiva son varios, puede ser un psicólogo con especialidad en estimulación cognitiva, un neuropsicólogo o un gerontólogo con esta especialidad. No está demás mencionar, que sin importar el grado de afectación que se tenga, e incluso en casos de demencia avanzada, siempre es posible hacer algo al respecto.

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