Sabemos que es muy importante la salud física, que hay que cuidarnos de las enfermedades, atendernos, cuidar de nuestro cuerpo y lo que comemos. Sabemos también que la mente es muy importante; la salud mental y la emocional. Pero pocas veces se nos dice acerca de la espiritualidad, no tanto desde un punto de vista religioso, sino de cómo nuestro bienestar general y nuestro afrontamiento a los problemas (incluyendo cómo afrontamos las enfermedades) se ven afectados o modificados por nuestro nivel de espiritualidad.

Si hacemos una reflexión más profunda, somos las primeras generaciones que realmente tenemos el tiempo para preguntarnos acerca de nuestras carencias espirituales.

Si nos remontamos a 100 o 150 años atrás,  todavía nuestras necesidades biológicas eran las que tenían que ser resueltas como prioridad: la comida, el estudio, el techo, el vestido, entre otras. En los tiempos modernos, sobrevivir es mucho más asequible que antaño,  somos las primeras generaciones que realmente podemos invertir esfuerzo y tiempo en necesidades espirituales y psicológicas.

Entonces  ¿Qué es la espiritualidad? ¿Qué diferencia hace el atender la esfera espiritual en las personas mayores? ¿Se puede medir la espiritualidad? ¿Cómo ayudar a un adulto mayor en sus últimas etapas de enfermedad?

Presenta el Dr. Juan Pablo Ledesma Heyer, Médico Internista y Geriatra. Para responder a estas preguntas nos acompaña la Dra. Luz Orozco Moreno, médico Especialista en Geriatría, con amplia experiencia en la práctica privada y con gran sentido humano.

¿Qué es la espiritualidad?

La espiritualidad es todo aquello que nos conecta con la vida, y todo lo que nosotros hacemos para sentirnos más conectados a algo que consideramos superior a nosotros.

La espiritualidad es una experiencia principalmente individual, que a diferencia de la religión, que es con la comunidad, y que implica una serie de reglas y creencias a seguir,  la espiritualidad la vive cada persona de manera muy particular, y se puede sentir con mayor sensibilidad en determinadas ocasiones, por ejemplo, algunas personas dicen conectar más con su espiritualidad cuando observan la naturaleza, otras cuando se encuentran solas en algún lugar tranquilo, cuando escuchan cierto tipo de música, entre otras actividades. 

¿Qué diferencia hace el atender la esfera espiritual en las personas mayores?

En la experiencia práctica, se hace evidente que atender el área espiritual de la persona mayor ayuda mucho a que su última etapa de la vida sea mejor. Estudios muestran que las personas tienen un mejor desempeño general de sus funciones si se atiende la parte espiritual, en particular en personas enfermas, viéndose reflejado en una menor cantidad de medicamentos cuando se atiende de manera integral su salud.

¿Se puede medir la espiritualidad?

Existen ciertos cuestionarios o escalas que ayudan a “medir” el nivel de espiritualidad en una persona. Sin embargo, en el ámbito práctico lo que más nos habla de su nivel de espiritualidad suelen ser las reacciones conductuales de la persona y cómo responden a determinadas preguntas. En general, es interesante preguntar a los adultos mayores enfermos qué les da un sentido de vida, cómo se sienten ante su enfermedad y su pronóstico, si se sienten solos, acompañados, si sienten que tienen un propósito en su vida, entre otras.

¿Qué ayuda a un adulto mayor a aumentar su sentido de espiritualidad?

Como en todos los casos, sirve encontrar espacios de silencio y contemplación, practicar la gratitud, concientizar acerca de lo que están viviendo y sintiendo, practicar la meditación, también sirve leer textos filosóficos o espirituales, escribir y reflexionar o estar en contacto directo con la naturaleza.

Otra cosa que sirve mucho es hablar el tema de la muerte, a fin de cuentas todos vamos a morir un día. Es importante normalizar tener conversaciones sobre nuestra propia muerte, qué nos gustaría que hicieran con nuestro cuerpo, qué legado creemos que podemos dejar, cómo quisiéramos que se nos recordara, qué acompañamiento o maniobras queremos recibir en caso de no poder valernos por nosotros mismos o de estar en condiciones de no poder decidir.

¿Qué ayuda a un adulto mayor en sus últimas etapas de enfermedad?

Funcionan varias cosas:

  • Ser reconocido como una persona. No es un número de más de cáncer, un número más de demencia, sigue siendo una persona con una historia de vida, hay que seguirle recordando que él es él o ella es ella sin importar su diagnóstico.
  • Recordar todo lo que hicieron, ver todo lo que fueron, buscar un sentido al momento del por qué  siguen vivos en este momento.
  • Sentirse perdonados. Liberarse de la culpa también es otra que es muy importante para las personas mayores, sobre todo en la última etapa de su vida.
  • Sentir que pueden trascender. Que si bien la vida se acaba en un punto (la existencia física), siguen siendo parte de algo más grande que ellos que no se acaba.

Conclusión

Somos las primeras generaciones que realmente tenemos el tiempo para preguntarnos acerca de nuestras carencias espirituales, no en el sentido religioso, sino como sentido humano, viendo la espiritualidad todo aquello que nos conecta con todo, que nos da un sentido de vida y trascendencia. En el adulto mayor atender la esfera espiritual afecta de manera positiva diferentes áreas de su vida, incluyendo su salud física y psicológica, cómo afrontan sus problemas y sus últimas etapas de vida (en caso de estar enfermos)  y cómo se relacionan con su comunidad. Diferentes actividades pueden ayudar a fomentar la espiritualidad en la vejez: la reflexión, contemplación, escuchar ciertos tipos de música, estar en contacto directo con la naturaleza, ayudarles a recordar su historia de vida, escribir y practicar el perdón, entre otras cosas.

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