Atender los trastornos de ánimo de las personas, que casi siempre tienen historias de vida muy distintas, brinda la oportunidad de hacer un acercamiento no únicamente médico con el paciente, sino también humano. En los últimos años se está haciendo a un lado el tabú de hablar sobre los trastornos mentales; cada vez son más las personas que reconocen tener uno y que buscan tratamiento. La depresión es uno de los trastornos mentales más comunes en la población y su incidencia suele aumentar en los adultos mayores. La importancia de atenderla no es minúscula, ya que afecta de manera importante la calidad de vida de la persona, pudiendo alterar todos sus ámbitos (relaciones sociales, trabajo, salud física, entre otros).

Entonces ¿Qué es la depresión? ¿Por qué es importante abordarla como un trastorno mental? ¿Qué neurotransmisores están más implicados en la depresión? Además del tratamiento farmacológico, ¿Qué más puede hacerse para tratar la depresión?

Presenta el Dr. Juan Pablo Ledesma Heyer, Médico Internista y Geriatra. Para responder a estas preguntas nos acompaña el Dr. Rogelio Bazúa O Connor, Médico Cirujano con Especialidad en Psiquiatría y Subespecialidad en Psicogeriatría, actual Jefe de Servicio de Geriatría del Hospital Civil Fray Antonio Alcalde en la ciudad de Guadalajara. Imagen tomada de piqsels

Índice

¿Qué se valora en la psiquiatría?

La psiquiatría valora el desenvolvimiento conductual, emocional y de pensamiento de una persona, procurando que logre tener un funcionamiento normal en estas áreas y que esto le permita tener una interacción adecuada con el grupo social al que pertenece.

¿Por qué es importante abordar la depresión como un trastorno mental?

Erróneamente solemos pensar que una persona con síntomas de depresión puede voluntariamente mejorar su ánimo y que si le “echa ganas” va a salir de ese estado. Incluso pensamos que si no mejora es porque no tiene “suficiente voluntad”. También se asume que en el adulto mayor estar deprimido es normal.

Actualmente se sabe que existen ciertos desequilibrios neuroquímicos en el cerebro de las personas que sufren depresión, y que lo más sensato es acudir a un especialista para que pueda hacer una valoración y de ahí buscar el tratamiento más adecuado.

«No importa la edad de la persona, no es normal estar deprimido, y en todos los casos, puede tratarse con bastante éxito.»

¿Qué es la depresión?

La depresión consiste es un trastorno en el que, además del sentimiento de tristeza, se presenta la anhedonia, es decir, la incapacidad de sentir placer por algunos estímulos o situaciones, por ejemplo, si anteriormente difrutábamos el paseo dominical con la familia y de pronto deja de interesarnos. Suelen también haber alteraciones en el sueño que pueden ser contrarias (mucho sueño o insomnio) así como cambios en el apetito (mucha hambre o muy poca). Se observa una disminución de la energía (la persona se cansa fácilmente y tiene menor motivación de hacer actividad física) así como problemas cognitivos que incluyen falta de atención, problemas de memoria, entre otros.

Es común también que aparezcan sentimientos de inutilidad, de deseos de muerte e incluso de suicidio y la persona puede estar más irritable o reactiva antes ciertas situaciones. Asimismo, se pueden presentar quejas somáticas cambiantes, por ejemplo, un día dolor de cabeza y otro día dolor de espalda, que suelen aparecer cuando se siente más mal la persona. También pueden empezar a aislarse socialmente.  

¿Cuánto tiempo debe pasar una persona con síntomas de depresión para considerarse como tal?

Obviamente, todos tenemos malos días o podemos sufrir mucho ante algún evento adverso, sin embargo, para que se pueda considerar depresión, se necesita la presencia de la mayoría o de todos los síntomas antes mencionados por al menos 2 semanas, durante la mayor parte del día.

También está la depresión persistente (anteriormente conocido como distimia), que consiste en la presencia de síntomas depresivos leves por al menos un espacio de 2 años, pero que permiten a la persona mantenerse más o menos funcional. Este tipo de depresión es más común en adultos mayores al punto que se llega a pensar que es normal, sin serlo.

¿Qué neurotransmisores están implicados en la depresión?

Hay dos neurotransmisores particularmente implicados en la depresión, la serotonina y la noradrenalina, que cuando están en niveles bajos, afectan de manera importante la motivación de la persona. Muchos fármacos antidepresivos aumentan los niveles disponibles de estas sustancias en el cerebro.

Hay muchos mitos acerca de los medicamentos para tratar la depresión, por ejemplo, que nos volverá adictos, que nos mantendrá adormilados todo el día, que va a cambiar nuestra personalidad o que deberemos tomarlos de por vida. Es importante que se sepa que actualmente existen medicamentos bastante seguros para tratar la depresión y que pueden tomarse por periodos cortos de tiempo (unos cuantos meses) o hasta que la persona se sienta bien.

Además del tratamiento farmacológico, ¿Qué más puede hacerse para tratar la depresión?

Lo ideal es que estructuremos una rutina del día que nos permita mantener el mejor equilibrio posible en nuestra vida: que tengamos el tiempo suficiente para comer, para convivir con nuestra familia o amigos, para relajarnos después del trabajo, para cuidar de nuestra salud física y emocional, entre otras cosas. Existen también terapias psicológicas que nos pueden ayudar a mejorar la forma en que vemos las circunstancias, a ver con más claridad y tener mayor control de lo que nos sucede, así como a regular mejor nuestras emociones.

Conclusión

La depresión es un trastorno mental bastante común (más no normal) en la población que se caracteriza por sentimientos persistentes de tristeza, bajo ánimo y por una pérdida de interés en actividades que antes se disfrutaban o que la mayoría de las personas disfruta, entre otros signos y síntomas. Los cambios naturales propios del envejecimiento, así como la presencia de enfermedades en los adultos mayores, aumentan el riesgo de que la persona desarrolle depresión. Es importante conocer y estar atentos a los síntomas depresivos para poder abordar el problema con mayor rapidez. Si notamos cambios en la conducta de nuestro adulto mayor, por ejemplo, que ya no quiere salir de casa o que no disfruta las actividades que hacía anteriormente, valdrá la pena llevarle a un especialista en salud mental que pueda valorarlo debidamente y plantear opciones de tratamiento. Estar deprimido NO ES NORMAL en ninguna persona, a ninguna edad y puede afectar de manera importante su calidad de vida y la de sus seres cercanos.

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Editor
Rocio Erandi Heyer Osorno- Licenciada En Biología por la Universidad de Guadalajara y Maestra en Ciencias de Comportamiento, con orientación en Neurociencias. Experiencia en trabajo técnico y de investigación en laboratorios de Neurociencia y Biología Molecular. Docente de Universidad. Coautora del libro “La huella del placer: De la regulación a la adicción”.